 Tal y como sucede en el estreno de cada película de
Woody Allen, con la publicación de una viñeta de Andrés Rabago "El Roto" o
con el trabajo de muchos otros creadores, Franco Battiato vuelve a bucear en sus
inquietudes, excentricidades, genialidades y desvelos de siembre en su nuevo álbum
consiguiendo que parezcan novedosas y singulares. El siciliano regala otro retazo de su
universo en esta entrega titulada FERRO BATTUTO (Polygram/Muxxic, 2001), o
"hierro forjado" si nos referimos a la edición cantada en castellano. De nuevo
un collage que bebe de las más diversas influencias musicales, culturales y filosóficas,
y que produce una rara fascinación debido a la concurrencia de lo tarareable y lo
hermético.
Su primer álbum FETUS
(Bla Bla, 1971), fue conceptual, un viaje por el cuerpo humano que tuvo continuación
en otros experimentos sonoros hasta completar la docena. Con LERA DEL CINGHIALE
BIANCO (EMI, 1979) comenzaba su larga andadura con esta casa discográfica. En PATRIOTS
(EMI, 1980) aparecía "Plegaria del Joven Patriota", una oración desabrida
al Gran Guía, la Televisión. Las ventas millonarias por toda Europa llegaron con el
disco LA VOCE DEL PADRONE (EMI, 1981). Fue también la época de su aparición en
festivales como el de San Remo o Eurovisión en dúo con la cantante Alice. Nota para los
curiosos: no ganó. A mediados de los años ochenta aterriza MONDO (sic!) LONTANISSIMI
(EMI, 1985), con el cosmos como escenario. Por entonces, puso en marcha la editorial y
sello discográfico LOttava, dedicado a las creaciones de frontera entre lo culto y
lo étnico. Los recopilatorios ECOS DE DANZA SUFÍ (EMI, 1985) y NÓMADAS (EMI,
1987) significaron el bautismo de Battiato como intérprete en la lengua de Cervantes
y su lanzamiento fue seguido de respectivas giras por nuestro país. En CAFFÉ DE LA
PAIX (EMI, 1993) se atrevió con una canción tradicional iraquí, FOGH IN NAKHAL, y
con otra en latín, DELENGA (sic!) CARTHAGO.
En sus largos retiros del
mundanal ruido compone otro tipo de música. En 1987, estrenó en Parma su primera ópera,
GENESI, en la que trabajó durante cuatro años. Le siguieron otras dos: GIGALMESH
(1992) y CAVALIERE DELLINTELLETTO (1994) que se representó en la
catedral de Palermo (es decir, fue profeta en su tierra). 1996 fue el año en el que
estrenó casa discográfica: Polygram. Entonces llegaron LIMBOSCATA (1996), GOMMALACCA
(1998) y un álbum de versiones (FLEURS, 1999). Han pasado los años de éxito
masivo pero el italiano no ha cedido un ápice en talento e inspiración. Y la mejor
muestra está en las estanterías de las tiendas. Se titula FERRO BATTUTO y es un
trabajo realizado junto a su amigo y letrista Manlio Sgalambro.
"Vengo de la isla
de Sicilia, que no está lejos del África" canta en CHAN-SON EGOCENTRIQUE.
En MESOPOTAMIA dice que "me veo en brazos de mi madre, y aún siento los
tiernos comentarios de mi padre, comidas de domingo en familia, las ganas de un deseo
irracional." Y en CASACA ROJA cuenta que "regresar al Sur para
seguir mi destino, la próxima etapa de mi camino en mí, para encontrar mi estrella, los
cielos, los mares, donde estaban". La primera pregunta es evidente: ¿se puede
llegar a conocer cómo es y cómo piensa Battiato escuchando sus creaciones? En vísperas
de sus dos llenazos en Madrid, responde...
-Creo que sí. Mmmm.sí.
-¿Cómo compaginas tu
faceta de autor e interprete pop y la de compositor de música culta?
-Porque soy, ante todo, un
músico curioso. Siento que no es suficiente crear un solo tipo de música. Es como la
vida de una persona que tiene una faceta religiosa, otra sexual... Además, claro, de
sentido del humor. Con la música sucede lo mismo. Hacer siempre composiciones de cierto
tipo no me gusta, siento la necesidad de variar. De esta manera, cuando vuelvo a un estilo
lo hago con fuerzas renovadas.
-¿El uso de diversas
lenguas e influencias musicales en tu música es fruto de una inquietud cultural o surge
de manera espontánea?
-Cuando un pintor está
frente al lienzo en blanco tiene en su mano una paleta de colores. Él mezcla con libertad
el gris, el verde, el negro... sucede algo parecido con el idioma. Según el que uses,
cambia en parte el significado porque se asocia a una forma de ser, a un estilo de vida.
Hace tres décadas que utilizo en mi trabajo otros idiomas además del italiano: francés,
inglés, español, árabe, latín, dialectos de la península itálica...
-Hay un paralelismo
entre el tema VÍA LÁCTEA y RUNNING AGAINST THE GRAIN, la canción que abre
este FERRO BARRUTO, en la idea de camino en diagonal.
-Vivir en diagonal me trae
a la mente cuando estaba haciendo el servicio militar o, mejor, dicho, mientras no lo
hacía, ya que no marché nunca ni saludaba a mis superiores. Es una manera de vivir por
libre, sin ser devorado por la masa. Se puede decir que la labor no muere con el paso del
tiempo de esa manera.
-En este álbum
colaboran Natacha Atlas, Mercedes Sosa, Jim Kerr. ¿Qué aporta cada uno?
-Quería hacer un homenaje
a Jimmy Hendrix. Así que me decidí por HEY, JOE con una voz no anglo-americana
sino de matiz, de nuance árabe. En ese caso la persona perfecta era Natacha.
Mercedes cantó una canción mía que se llama POBRE PATRIA y me enviaba mensajes
de cariño. Cuando pasó de gira por Italia contacté con ella, le gustó mucho la idea y
grabamos juntos. Jim Kerr me gustaba desde que escuché un tema de hace unos años de rock
experimental que se llama SHOCK IN MY TOWN *. Cuando vino por Catania me preguntó
si podía participar en el disco, que ya estaba casi terminado, y así lo hicimos.
-Y también aparece,
entre comillas, Djiango Reindhart.
-Si, es una colaboración
post mortem. Construí todo el tema alrededor de esa célula central que es el sampler de
la guitarra y la melodía de Djiango.
-¿Cuál es tu relación
actual con la industria discográfica?
-Buenísima, no tengo
ningún problema. Lo que tengo claro es que el público prefiere siempre algo fácil y
superficial. Si el público quisiera música difícil, la industria haría eso
inmediatamente.
-Tu ópera GENESI
relataba la llegada de un nuevo cataclismo universal. ¿Algún paralelismo con la
situación actual?
-El diluvio sumerio
sobrevino 3.500 años antes de Cristo, pero siempre estamos en parecida situación.
-¿Qué opinión te
merece la etiqueta "world music"?
-No me dice nada. En
cualquier estilo hay mejores y peores artistas. Lo importante es que guste. Puede ser o no
world music. Un tema de rock también puede ser muy espiritual porque una etiqueta no es
precisamente una ecuación matemática.
-Háblanos de cada uno
de estos compatriotas. El primero: Nanni Moretti, director de cine.
-No lo conozco
personalmente pero me es muy simpático. Ha utilizado algunas canciones mías en sus
películas, así que debería haber cierto entendimiento.
-El Nobel de literatura
Dario Fo y su esposa, la actriz Franca Rame.
-Los conocí a principios
de los años setenta. Dario es un bravo hombre del espectáculo.
-Emma Bonino.
-Es una amiga personal. Ha
justificado algunas acciones bélicas en Afganistán y no puedo estar de acuerdo con ella.
Yo estoy en contra del ataque norteamericano porque no creo que exista una guerra justa.
La guerra es siempre destrucción y muerte.
-Silvio Berlusconi
(El gobierno italiano se molestó hace escasas fechas por unas declaraciones de Battiato
al respecto de un comentario ofensivo del presidente hacia los árabes.)
-A éste si lo conozco
poco.
***********
Franco Battiato hojea unos
números de "Batonga!" y se detiene en la portada que muestra a los derviches
giróvagos (Ensemble Al-Kindi, abril del 2000):
-El sufismo es una
religión del Islam muy particular. Me interesa sobre todo el espíritu de los místicos
extremos. Pero estos representan todo lo contrario que el pensamiento y la forma de actuar
de los talibanes, justo en las antípodas. Son personas maravillosas que han escrito
libros llenos de luz y de inteligencia. La verdad es que me interesa todo aquello que me
aumenta la compresión: sufismo, budismo... La denominación no es lo importante y sí lo
que cada uno recibe de estos hombres excepcionales.
-¿Tienes algún sheikh,
algún maestro del sufismo?
-Si, he encontrado muchas
personas que tenían la capacidad de ser maestros. Pero el que más me influyó ya ha
fallecido. Se trataba de un maestro francés que me enseñó muchas cosas.
-¿Y has encontrado tu
camino hacia el tariqa, hacia el centro?
-(sonríe) Creo que sí.
Escuchando a diversas creencias se conoce más que formando parte de una. A la
iluminación se la conoce por muchos nombres pero es un asunto entre uno y el espíritu
sobre-sensible. Se puede alcanzar por medio de la religión, sea hinduista, cristiana,
musulmana... Lo importante es elevar el espíritu. |